Dejar prevista la instalación durante la obra cuesta una fracción de lo que vale hacerla después, porque el grueso del costo no es el cargador: es abrir, canalizar y reparar. Con la obra abierta, la canalización y el espacio en el tablero se dejan casi sin costo adicional. Y no hace falta tener el vehículo: la preinstalación suma valor al inmueble.
El momento en que cuesta una fracción
En un proyecto de carga vehicular, el equipo es solo una parte del total. La otra —a menudo la mayor en vivienda terminada— es el trabajo de llevar el circuito hasta el punto: romper, canalizar, pasar cable, resanar, pintar.
Durante la obra, todo eso ya se está haciendo para las demás instalaciones. Agregar una canalización más y dejar espacio en el tablero es marginal. Después, es un proyecto completo con su propia obra civil.
Si hay obra abierta y en algún momento va a haber un vehículo eléctrico en esa casa, deje la preinstalación. Es de las decisiones con mejor relación costo-beneficio en una construcción.
Qué se deja previsto exactamente
Una preinstalación bien hecha incluye:
Espacio en el tablero para el circuito futuro, más la previsión de que la barra soporte esa carga adicional.
Canalización desde el tablero hasta el punto de carga, con diámetro suficiente para el calibre que exigirá el cargador definitivo. Aquí es donde más se ahorra: el ducto vacío no cuesta casi nada, y es lo que evita romper después.
Caja de salida en la posición correcta, definida según cómo se parquea el vehículo y de qué lado queda su puerto de carga.
Guía o cable pasado, según el caso. Dejar el cable ya tendido es lo ideal; dejar guía permite pasarlo después sin abrir.
Puesta a tierra prevista hasta ese punto.
Registro en el plano de la instalación, para que quien haga el trabajo final sepa qué hay y por dónde. Es lo que más se olvida y lo que más tiempo ahorra después.
Diferencia de costo y molestia
| Aspecto | En obra | Después |
|---|---|---|
| Canalización | Se aprovecha la obra en curso | Hay que abrir o ir a la vista |
| Acabados | Sin afectación | Resane y pintura |
| Espacio en tablero | Se prevé desde el diseño | Puede exigir cambiar el tablero |
| Estética | Todo embebido | Con frecuencia canaleta a la vista |
| Molestia para el usuario | Ninguna | Días de obra en casa habitada |
| Costo relativo | Marginal | Proyecto completo |
Para constructoras y proyectos nuevos
Si usted desarrolla vivienda, la preinstalación dejó de ser un extra y empieza a ser un diferenciador comercial. Tres consideraciones prácticas:
- No hace falta preinstalar todos los parqueaderos. Lo determinante es dejar la infraestructura troncal —ductería y espacio en tableros— para que cualquier propietario pueda hacerlo después sin obra mayor.
- Definir el esquema de alimentación desde el diseño. Es mucho más fácil prever la ruta desde cada contador que resolverlo cuando el edificio está entregado. Vea cargar en conjunto.
- Dimensionar contando con la adopción futura. Un proyecto entregado hoy va a tener varios vehículos eléctricos dentro de pocos años. Una acometida que no lo contempla se convierte en un problema de la administración.
Si está remodelando
Aplica la misma lógica aunque la obra sea parcial. Si va a intervenir el tablero, el garaje o los muros por donde pasaría el circuito, es el momento.
Y aunque no piense comprar un vehículo eléctrico, considere dos cosas: el mercado se mueve rápido, y la preinstalación es un atributo que suma al vender o arrendar, igual que un buen tablero o una puesta a tierra en condiciones.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta una preinstalación?
Depende de la distancia del tablero al punto y de si hay obra en curso. Con obra abierta es una fracción pequeña del trabajo eléctrico; en vivienda terminada empieza a parecerse al proyecto completo. Es exactamente por eso que recomendamos hacerlo durante la obra.
¿La preinstalación se vence o se desactualiza?
La canalización y la puesta a tierra no. Lo que puede cambiar es el equipo y sus requisitos, por eso conviene dejar ducto con holgura y no ajustado al mínimo del momento.
¿Aumenta el valor del inmueble?
Es un atributo valorado, sobre todo en proyectos nuevos, aunque cuantificarlo depende del mercado. Lo que sí es medible es lo que ahorra al comprador que después quiera instalar.
¿Puedo dejar preinstalación para dos vehículos?
Sí, y si el espacio del parqueadero lo permite, vale la pena considerarlo. Duplicar la canalización durante la obra cuesta muy poco; hacerlo después significa repetir todo el trabajo.
En la visita técnica medimos la carga real del tablero y verificamos cuánta potencia libre queda de verdad, no la que dice el papel. La visita cuesta \.000 y es abonable al proyecto.
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