Técnicamente se resuelve siempre. Lo que traba estos proyectos es lo otro: de dónde sale la energía y quién la paga. Lo correcto es derivar del contador del propietario, no de zonas comunes, para que el consumo llegue a su propia factura. Y como la instalación pasa por bienes comunes, requiere autorización de la administración o del consejo.
El problema no es técnico
Cuando alguien nos escribe porque compró un carro eléctrico y vive en conjunto, casi siempre pregunta por el equipo. Y el equipo es lo de menos: instalar un cargador en un parqueadero es un trabajo eléctrico común.
Lo que hace difícil estos proyectos es la copropiedad: el parqueadero suele ser un bien de uso privado dentro de una propiedad común, el recorrido del cable pasa por zonas comunes, y la energía tiene que salir de algún lado que alguien va a pagar.
Por eso este artículo trata sobre todo de eso. Si resuelve la parte administrativa, la técnica se resuelve sola.
De dónde sale la energía
Es la pregunta que decide todo, y solo tiene tres respuestas posibles.
Del contador del propietario
Es la opción correcta. Se lleva un circuito desde el contador del apartamento hasta el parqueadero. El consumo llega a su propia factura, nadie más paga por usted y no hay discusión posible en asamblea.
Su dificultad es física: el contador puede estar a varios pisos del parqueadero, y hay que encontrar ruta por ductos existentes. Es un trabajo más largo, pero es el que evita conflictos.
De zonas comunes con medición individual
Cuando lo anterior no es viable, se deriva de la acometida común pero se instala un medidor individual en el cargador, y la administración factura ese consumo al propietario. Funciona, pero exige que la administración tenga el proceso de lectura y cobro montado, y ahí es donde suele fallar.
De zonas comunes sin medición
Es la que genera los conflictos. Significa que todos los copropietarios pagan la carga de uno. Es injusta, se descubre cuando sube el recibo común, y termina en asamblea. No la recomendamos ni siquiera cuando el conjunto la propone «para simplificar».
Quien consume, paga. Cualquier esquema que no cumpla eso va a generar conflicto tarde o temprano, por pequeño que parezca el consumo al principio.
Las tres formas de resolverlo
| Esquema | Quién paga | Dificultad | Recomendación |
|---|---|---|---|
| Desde el contador propio | El propietario | Ruta más larga | La preferida |
| Zona común con medidor | El propietario, vía administración | Requiere gestión de cobro | Alternativa válida |
| Zona común sin medidor | Todos los copropietarios | Baja | No recomendada |
Cómo obtener la autorización
La instalación afecta bienes comunes, así que requiere aprobación según el reglamento de propiedad horizontal. Lo que hemos visto que destraba el trámite:
- Presentar una propuesta técnica, no una petición. Con ruta del cable, punto de derivación, potencia, protecciones y cómo se mide el consumo.
- Dejar claro que usted paga su energía. Es la primera objeción que sale, y responderla de entrada cambia el tono de la conversación.
- Incluir el impacto sobre la capacidad del edificio. Si el conjunto teme que «se caiga la luz», hay que mostrar el cálculo.
- Plantear el criterio para los siguientes. Usted no será el único: proponer desde ya cómo se manejarán los próximos evita que le pongan condiciones improvisadas.
- Asumir la restitución. Comprometerse a dejar las zonas comunes como estaban y a retirar la instalación si vende, si el reglamento lo exige.
Nosotros preparamos la propuesta en ese formato, presentable ante consejo o asamblea, porque en estos casos el documento es la mitad del trabajo.
Cuando ya hay varios vecinos con carro
Es la situación que más crece y la que conviene anticipar.
Si tres o cuatro propietarios instalan cargadores por separado, sin coordinación, la acometida general del edificio puede quedar corta. El resultado son disparos del general en las noches, que afectan a todo el mundo.
La solución es un sistema de gestión de carga: los cargadores se comunican entre sí y reparten la potencia disponible en vez de sumarse. Si cargan tres carros, cada uno va más despacio, pero ninguno tumba nada. Como todos cargan de noche durante muchas horas, en la práctica nadie lo nota.
Si en su conjunto ya apareció el primer carro eléctrico, es el momento de definir la política: esquema de alimentación, medición y gestión de carga. Hacerlo con uno es sencillo; hacerlo cuando ya hay seis instalaciones distintas y desordenadas es mucho más costoso.
Preguntas frecuentes
¿La administración puede negarse?
Puede exigir condiciones razonables —ruta, estética, medición, seguridad— y debe someterlo a lo que establezca el reglamento. Una negativa sin justificación técnica es discutible, pero el camino práctico casi siempre es negociar condiciones antes que entrar en conflicto.
¿Y si el parqueadero es de uso exclusivo pero no propiedad?
Es muy común y cambia el análisis, porque usted no es dueño del área donde va el equipo. Conviene revisar el reglamento y, si se instala, dejar previsto qué pasa si cambia la asignación.
¿Cuánto sube el recibo común?
Si el esquema es el correcto —contador propio o medición individual—, nada. Esa es justamente la respuesta que conviene llevar a la asamblea.
¿Puede integrarse con el control de acceso del conjunto?
En instalaciones con varios puntos, sí: se puede habilitar el uso del cargador por credencial y llevar registro de consumo por usuario. Vea control de acceso.
En la visita técnica medimos la carga real del tablero y verificamos cuánta potencia libre queda de verdad, no la que dice el papel. La visita cuesta \.000 y es abonable al proyecto.
Ver el servicio de instalación de cargadores para vehículos eléctricos en Bogotá