El número de paneles se calcula sobre el consumo real en kilovatios-hora de su recibo de energía, no sobre los metros cuadrados del techo ni el número de habitaciones. Dos casas del mismo tamaño pueden necesitar sistemas muy distintos según qué electrodomésticos usen y a qué horas. Por eso lo primero que pedimos son las facturas, no una foto del tejado.
Todo empieza por el recibo, no por el techo
Cuando alguien nos escribe preguntando cuántos paneles necesita, casi siempre empieza describiendo el techo. Es lo natural, porque es lo que uno ve. Pero el techo solo determina el límite máximo de lo que se puede instalar; no determina lo que hace falta.
Lo que hace falta lo dice el recibo. Y no un recibo: idealmente seis a doce meses, porque el consumo cambia con la temporada y con la ocupación. Una casa de finca usada solo en vacaciones y una casa habitada todo el año pueden tener el mismo techo y necesitar sistemas completamente distintos.
Busque en su factura el consumo en kWh, no el valor en pesos. El valor en pesos cambia con las tarifas; los kWh son lo que usted realmente gasta y es lo que se convierte en paneles.
Cómo se calcula, paso a paso
Sin fórmulas complicadas, la secuencia es esta:
Consumo promedio mensual. Se suman los kWh de los últimos meses y se promedia. Ese es el punto de partida.
Consumo diario. Ese promedio mensual se lleva a un valor por día, que es la unidad con la que trabaja un sistema solar.
Horas de sol pico de la zona. No son las horas de luz: son una medida de cuánta energía útil recibe realmente un panel en el sitio. Varía bastante entre Bogotá, la costa y los Llanos.
Potencia necesaria. El consumo diario dividido entre las horas de sol pico da la potencia en kWp que hay que instalar, ajustada por las pérdidas propias del sistema: cableado, inversor, temperatura y suciedad.
Número de paneles. Esa potencia se divide entre la potencia de cada panel. Y solo aquí aparece la pregunta del techo: ¿caben?
Fíjese en el orden. El techo entra al final, como restricción, no al principio como punto de partida.
Por qué en Bogotá hacen falta más paneles
Esta es la parte donde muchas cotizaciones engañan, casi siempre sin mala intención: se usan promedios nacionales o cifras de la costa Caribe.
La sabana de Bogotá tiene menos horas de sol pico que la costa. Para el mismo consumo, eso significa más potencia instalada, es decir, más paneles. Si alguien le promete que con equis paneles cubre todo su consumo sin haber mirado datos de radiación de su zona, desconfíe.
A favor juegan dos cosas:
- El clima frío. Los paneles pierden rendimiento con el calor. El altiplano les sienta bien, y eso compensa una parte de la menor radiación.
- La estabilidad. La variación entre meses es menos brusca que en zonas con temporadas muy marcadas.
En Casanare la situación es distinta y bastante mejor: mayor radiación, lo que suele mejorar el rendimiento del mismo sistema.
Referencias orientativas
| Perfil de vivienda | Consumo típico | Observación |
|---|---|---|
| Apartamento pequeño | Bajo | Rara vez viable: poca área propia y copropiedad |
| Casa sin ducha eléctrica | Bajo a medio | Sistema pequeño puede cubrir buena parte |
| Casa con ducha eléctrica | Medio a alto | La ducha suele ser el mayor consumidor |
| Casa con piscina o bomba | Alto | Consumo constante, escenario favorable |
| Casa con vehículo eléctrico | Alto y predecible | Muy buen candidato, ver cargadores |
| Local comercial diurno | Medio a alto | El mejor escenario: consume cuando produce |
Cuando el techo no da para todo
Es una situación frecuente y no significa que la instalación no tenga sentido. Significa que hay que decidir qué porcentaje del consumo se cubre.
Un sistema que cubre el 40 % o el 60 % del consumo sigue siendo útil. Lo importante es que usted lo sepa desde el principio y no descubra en el primer recibo que esperaba cubrir el 100 %.
Además del área, tres cosas reducen el espacio aprovechable:
- Sombras. Un tanque de agua, un muro vecino o un árbol pueden inutilizar una zona completa.
- Orientación. No todas las caras del techo rinden igual.
- Estructura. Si la cubierta no soporta el peso o está en mal estado, esa área queda fuera hasta que se corrija.
Preguntas frecuentes
¿Puedo empezar con pocos paneles y ampliar?
Sí, siempre que el inversor se dimensione contemplando la ampliación y se deje espacio y canalización previstos. Ampliar sobre un sistema que quedó al límite obliga a cambiar el inversor, que es de los componentes más costosos.
¿Cuánto espacio ocupa un panel?
Un panel residencial típico ocupa alrededor de dos metros cuadrados, y hay que sumar el espacio entre filas para mantenimiento y para evitar que unas sombreen a otras. Como regla gruesa, el área realmente necesaria es mayor que la suma de los paneles.
¿Sirve si mi techo es de teja de barro?
Sí, con anclajes específicos para ese tipo de cubierta. Requiere más cuidado por el riesgo de filtraciones y por la fragilidad de la teja, y por eso se evalúa el estado de la cubierta antes de prometer nada.
¿Y si vivo en conjunto?
Si el techo es bien común, la instalación requiere autorización de la asamblea. En casas dentro de conjunto con cubierta propia suele ser más sencillo, pero conviene revisar el reglamento antes de cotizar.
En la visita técnica evaluamos techo, sombras, orientación y tablero, y dimensionamos sobre su consumo real y no sobre el área disponible. La visita cuesta \.000 y es abonable al proyecto.
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