Saltar al contenido
Técnicos a domicilio en Bogotá, Cundinamarca y Boyacá 305 349 1259 info@cercoingenieria.com
Guía · Cámaras de seguridad

¿Cuántas cámaras de seguridad necesito?

La respuesta no está en los metros cuadrados de su inmueble, sino en cuántos accesos tiene y cuántos puntos ciegos deja. Aquí le explicamos el mismo método que usamos en la visita técnica, para que pueda contarlos usted mismo antes de pedir una cotización.

📅 Publicado el 25 de julio de 2026 ⏱️ 8 minutos de lectura ✍️ Equipo técnico de Cerco Ingeniería
Técnico de Cerco Ingeniería señalando con el propietario los puntos donde irían las cámaras en la fachada de una casa
Respuesta corta

Una casa de dos pisos con antejardín y garaje suele quedar bien cubierta con cuatro cámaras; un apartamento con una o dos; un local comercial pequeño con tres. Pero esas cifras son solo un punto de partida: lo que determina el número real es cuántos accesos tiene el inmueble y cuántos rincones no se ven desde ninguna posición. Dos casas idénticas en tamaño pueden necesitar sistemas muy distintos.

La regla que casi nadie aplica

Cuando alguien nos escribe preguntando cuántas cámaras necesita, casi siempre nos da el dato equivocado: los metros cuadrados. Es comprensible —es lo que uno sabe de su casa— pero no sirve para dimensionar un sistema de videovigilancia.

Una bodega de 400 m² completamente diáfana puede cubrirse con dos cámaras bien ubicadas. Una casa de 120 m² con tres accesos, un patio interior y una culata medianera puede necesitar cinco. El área no manda. Lo que manda es esto:

La regla

Se necesita una cámara por cada punto por donde alguien pueda entrar, más una cámara por cada zona que usted quiera poder revisar después. Todo lo demás es conversación comercial.

Esa distinción entre «entrar» y «revisar» es importante, porque son dos objetivos distintos. Una cámara de acceso está para identificar a quien llega. Una cámara de zona está para reconstruir qué pasó: quién movió la mercancía, a qué hora salió el vehículo, si el perro estaba adentro o afuera.

El método de los cuatro pasos

Esto es exactamente lo que hacemos cuando recorremos un inmueble. Puede hacerlo usted en quince minutos, con una hoja de papel.

Paso 1. Dibuje el perímetro y marque los accesos

Haga un croquis a mano alzada —no necesita ser bonito— y marque con una X cada punto por donde una persona podría entrar. No solo la puerta principal: cuente también la puerta de servicio, el garaje, las ventanas de primer piso, la culata que da al lote vecino, el muro por donde se puede trepar desde el poste, la reja del patio de ropas.

La mayoría de la gente se sorprende aquí. Una casa promedio tiene entre tres y cinco puntos de acceso posibles, no uno.

Paso 2. Párese en cada X y mire hacia adentro

Ubíquese físicamente en cada acceso, como si acabara de entrar, y pregúntese: desde aquí, ¿qué cámara me habría visto? Si la respuesta es «ninguna», ese punto necesita cobertura.

Este paso descarta cámaras redundantes. Es común que un mismo punto de vista cubra la puerta principal y el garaje si están en la misma fachada. Ahí no hacen falta dos cámaras: hace falta una bien ubicada.

Paso 3. Identifique los puntos ciegos

Ahora recorra el inmueble buscando los rincones que no quedan cubiertos por ninguna de las posiciones anteriores. Los clásicos son:

  • El costado de la casa sin ventanas, entre el muro y el vecino
  • La parte de atrás del garaje, donde queda el vehículo
  • El patio de ropas o la zona de servicio
  • La escalera interior, si el segundo piso se arrienda o se usa aparte
  • En comercio: la trastienda y la zona de recepción de mercancía

No todos los puntos ciegos hay que cubrirlos. Solo los que le quitarían el sueño si algo pasa ahí.

Paso 4. Decida qué quiere ver, no solo dónde

Una cámara puede estar puesta para identificar —ver caras y placas con nitidez— o para observar —saber que alguien pasó y hacia dónde—. No es lo mismo y cambia dónde se instala.

Para identificar, la cámara va cerca del punto de paso, a una altura de entre 2,20 y 2,50 metros y apuntando a la altura del rostro. Puesta a cinco metros de altura para «que no la alcancen» va a grabar coronillas, y una coronilla no sirve como prueba ante nadie.

El error más costoso

Instalar todas las cámaras muy altas por miedo a que las dañen. Termina con un sistema que registra siluetas y no permite reconocer a nadie. Es preferible una cámara a altura útil, protegida con carcasa metálica, que cuatro cámaras inservibles a cinco metros.

Cuántas cámaras por tipo de inmueble

Estos son los rangos que vemos con más frecuencia en Bogotá y Cundinamarca. Sirven como referencia, no como regla.

Número de cámaras típico según el tipo de inmueble y qué se cubre en cada caso.
InmuebleRango típicoQué se cubre
Apartamento1 a 2Puerta de entrada y, si hay, balcón o zona de ropas
Casa de un piso3 a 4Entrada, garaje, patio y un costado
Casa de dos pisos4 a 6Lo anterior más culata y escalera o segundo acceso
Casa campestre o finca5 a 8Portón de entrada, camino, casa, zona de máquinas y linderos
Local comercial3 a 5Entrada, caja, vitrina y bodega
Oficina3 a 6Recepción, pasillos, cuarto de servidores y accesos
Bodega4 a 10Muelles, pasillos de estantería, patio y perímetro
Conjunto residencialDesde 8Portería, parqueaderos, zonas comunes y perímetro

Fíjese en algo: la casa campestre necesita más cámaras que la casa urbana del mismo tamaño. No por el área, sino porque tiene más perímetro expuesto, más distancia entre puntos y menos vecinos alrededor.

Cinco errores que hacen gastar de más

  1. Comprar el kit por el número, no por el diseño. Los kits de 4 u 8 cámaras son cómodos para vender, pero rara vez coinciden con lo que el inmueble necesita. Si le hacen falta cinco puntos, el kit de 4 lo deja corto y el de 8 le sobra.

  2. Poner una cámara «para cada cuarto». El interior de las habitaciones casi nunca aporta: quien entra ya entró. La inversión rinde mucho más en accesos y perímetro.

  3. Duplicar ángulos. Dos cámaras mirando la misma fachada desde extremos opuestos suelen ver lo mismo. Una bien ubicada con el lente adecuado hace el trabajo.

  4. Olvidar el punto ciego del propio grabador. Si el NVR está a la vista y sin asegurar, quien entra se lleva la evidencia. Debe quedar en un gabinete cerrado o en un lugar no evidente.

  5. No dejar espacio para crecer. Si el grabador queda con todos los canales ocupados, agregar una cámara después obliga a cambiar el equipo. Dejar uno o dos canales libres cuesta muy poco al comienzo.

Menos cámaras buenas o más cámaras malas

Es la disyuntiva real cuando el presupuesto es limitado, y nuestra posición es clara: es mejor cubrir bien los puntos críticos que cubrir todo a medias.

Un sistema de tres cámaras con buena resolución, bien ubicadas y con grabación suficiente sirve como prueba y como disuasión. Un sistema de ocho cámaras baratas, mal enfocadas y con un disco que borra cada cinco días da una falsa sensación de seguridad, que es peor que no tener nada, porque usted deja de estar pendiente.

Si el presupuesto no alcanza para el sistema completo, la recomendación práctica es instalar por fases: empezar por los accesos, dejar el cableado y los canales previstos para el resto, y completar más adelante. Ampliar sobre una infraestructura ya instalada cuesta una fracción de lo que cuesta rehacerla.

Del papel a la instalación

Si ya tiene su croquis con los puntos marcados, el siguiente paso es verificarlo en sitio: altura real de montaje, rutas de cableado, distancias hasta el grabador y puntos eléctricos disponibles. Eso es lo que hacemos en la visita técnica.

Ver el servicio de instalación de cámaras de seguridad en Bogotá

Preguntas frecuentes

¿Sirve poner cámaras falsas para completar?

Disuaden a un oportunista y nada más. Un delincuente con algo de experiencia las identifica por la ausencia de cableado, por el led parpadeante —las reales rara vez lo tienen— y por la carcasa liviana. Y no graban, que es justamente lo que uno necesita cuando algo pasa. Si el presupuesto está justo, es mejor una cámara real menos que dos falsas de más.

¿Puedo empezar con dos y agregar después?

Sí, y suele ser la decisión más sensata cuando el presupuesto aprieta. La condición es que el grabador quede dimensionado para el total previsto y que se deje la canalización pasada hasta los puntos futuros. Agregar una cámara sobre infraestructura existente es sencillo; abrir techos otra vez, no.

¿Cuántas cámaras exige la ley?

Ninguna norma general obliga a un número de cámaras en vivienda o comercio en Colombia. Lo que sí existe son exigencias sectoriales —por ejemplo en establecimientos con requisitos particulares de vigilancia— y obligaciones sobre cómo se usan: señalización visible de que el área está videovigilada, prohibición de instalar en baños o vestieres, y tratamiento de las imágenes conforme a la Ley 1581 de 2012. El número lo define el riesgo, no la norma.

¿Y si vivo en conjunto o propiedad horizontal?

Dentro de su vivienda decide usted. Si la cámara apunta hacia zonas comunes o hacia la propiedad del vecino, el asunto cambia: requiere autorización de la administración y puede generar conflicto por afectar la privacidad ajena. La recomendación técnica es ajustar el ángulo para que cubra solo su predio, algo que se puede hacer con máscaras de privacidad en el propio equipo.

Equipo técnico de Cerco Ingeniería
Equipo técnico de Cerco Ingeniería Ingeniería eléctrica y seguridad electrónica. Instalaciones a domicilio en Bogotá, Cundinamarca, Boyacá y Casanare, conforme a norma RETIE.
Llamar WhatsApp